Trinaka pone en contacto a quien viene a Sicilia con quien hace que merezca la pena venir, y te deja pedir todo el viaje desde un solo sitio, a personas de verdad.
Pasas tres tardes montando un itinerario con doce pestañas abiertas y acabas en la misma excursión que reserva todo el mundo. Los sitios buenos no tienen web, o la tienen en un solo idioma.
Haces lo de verdad: la bodega, la guía, la barca, la cocina. La demanda te llega por canales que se quedan con el margen, se quedan con el cliente y la próxima temporada pueden dejarte fuera.
Ritmo, presupuesto, qué te despierta curiosidad. Medio minuto, antes de cualquier registro, sin formularios interminables.
Cráteres por la mañana, una bodega por la tarde, una mesa por la noche. Mueves una cosa y el resto se recalcula: distancias, horarios, el camino de vuelta.
Experiencias, mesas, habitaciones, traslados: una sola petición, que llega a quien de verdad lo gestiona y te responde en persona. Le pagas a él, no a la web.
Cráteres con la primera luz, cuevas de lava, senderos por el bosque, las bodegas de la vertiente norte.
02Caminatas y jornadas con guía en el Etna, por la costa y los pueblos: un guía, un grupo, un día fuera.
03Trattorias bajo los limoneros, bodegas del Etna DOC, la lonja a las siete de la mañana.
04Casas rurales entre las viñas, habitaciones con la cumbre en la ventana.
05Fiestas de la vendimia, ferias de pueblo, conciertos bajo la cima.
06Traslados privados, trenes, ferris, autobuses, bicis y motos: el cuadro completo, en un solo horario.
07Vino, pistacho, aceite, cerámica: del productor a tu B&B, o a tu casa cuando vuelvas.
08Deja las maletas en un bar, una tienda o una recepción cerca de ti y muévete ligero: 5 € por bulto hasta 3 horas.
Viñas sobre tierra negra, comida callejera a medianoche, un pistacho que solo crece aquí.
Teatros excavados en la roca, ciudades barrocas reconstruidas tras el terremoto, mosaicos bajo una masía.
Nieve sobre la lava, el mar en el horizonte, y comer a nivel del mar la misma tarde.
Arena negra bajo el volcán, los farallones de Aci Trezza, agua en la que se ve el fondo.
Subidas con guía, túneles de lava, la vertiente norte con nieve y la sur con la primera luz.
Las Eolias en un día, Ortigia al atardecer, una isla más pequeña donde no hay nada.
Del refugio en la carretera del cráter a la bodega con seis habitaciones: un solo lugar para publicar lo que ofreces, recibir peticiones que llegan completas y responder sin perseguir a nadie.
Anuncios, fotos, precios y disponibilidad: en tus manos, cambiados en un minuto desde el móvil. Sin agencia, sin abrir incidencias, sin esperar a nadie.
Quién viene, cuándo, cuántos, en qué idioma, y un ID para reconocerlos. Aceptas o rechazas con un toque, y poco antes te llega un recordatorio: nadie se queda esperando en el aeropuerto.
Sin suscripción y sin coste por publicar: una comisión sobre lo que de verdad se vende, escrita, igual para todos. Pagos que sigues al euro. Sin posiciones de pago: delante va lo que le sirve al viajero.
Primero el Etna: veinticinco municipios que ya se conocen, y un nombre que conoce el mundo entero. Luego Sicilia. Luego las islas. Debajo, el mismo motor; en cada sitio, una cara distinta.
Preferimos mostrarte avances antes que prometerte un martes.
Mapeamos los municipios y firmamos con los primeros operadores. Las peticiones ya funcionan de principio a fin en los traslados privados: petición, respuesta del operador, confirmación.
Un círculo reducido de viajeros y los primeros negocios asociados alrededor del volcán. Itinerarios reales, dinero real, números pequeños.
El catálogo completo en las seis categorías, peticiones de principio a fin, en nueve idiomas.
Comercio entre operadores, productos sicilianos enviados al extranjero, y el siguiente territorio.
Deja tu correo. Escribimos cuando pasa algo de verdad, no antes.